11.02.2012


Mis vacaciones en Cartagua son lo más lindo que hay, bróders


¡Qué manera de ser pulentas las playas de Cartagena, hermano!

A pesar de que la mitad de la gran terraza está cerrá, igual, pura alegría, loco. ¡De lo lindo vacilando en la noche, con pura tela, washo!

Los que dicen que la Cartagena es flaite, no saen lo que se pierden.

Aquí te topái con gente harto más humilde, pero linda, que realmente sabe dejar todo por pasarlo del corte: Churro con manjar, papas tafri, cabritas, manzanas confitás, son algunas de las muchas pescás que venden en el querido litoral del pueblo, bróder.

Aún recuerdo cuando era más cabro y me dejaba caer entero tapizao a una disco que se llamaba la Gato Negro. ¡Cualquier ritmo ahí, sociates! Volví anoche y ahí estaba: Intocable, loco, igualita, entera verídica, con el mismo mambo y las wenas cumbian que le gustan al flaite.

¿Y la plaza de Cartagena, washos, con sus letales palmeras y la alegría que se siente a lo vío? ¡Mortal, pos, loco!

Así como jugando me fui a pegar unos vinos a la Playa Chica, pa’ combatir la sed y alegrar el espíritu. Ahí le tenimos hasta artesanía pa’ llevarse un recuerdo pa’ la casa, una cosita linda que te rememore un amor de verano, cuando andabai entero azikalao, entero nítido por la vida, o las vacaciones con tus queridos viejos, que remojaban las patulecas en la orillita del océano, luego de servirse su tonto pollo asao con papas mayo.

Lo que eché de menos, al punto que se me cayeron los mocos, fue la pista de patinaje. Cuando era un flaitito pelusón, pelaba forros allí patinando a lo rápido y furioso, locura, para hacerme el lindo delante de las chiquillas. ¡Cuántas veces me fui de raja y me paré como resorte, a lo vío, para que los giles no se agarraran la guata de la risa! Desde ese tiempo que utilizo la técnica del shoro pulento cuando me trompiezo y me voy de hocico en la calleja: Consiste en hacerte el weón, aquí no ha pasao na’ y en mirar con cara de autopsia al primer amermelado que esboce una sonrisa burlona. “¿Tengo cara de payaso, gil culeco, o querís que te saque a pasear”?, hay que decirles a los gansos.

En Cartagua también me pegué mi vuelta por la Vigencita. ¡Está intasta, cabros, la mamita ahí, en lo alto de la roca de Playa Grande! Y me pegué mis oraciones a lo vío, porque los flaites también adoramos a Diosito y su familia, en especial a su mamita, que te protege y perdona siempre que te piteái un condono.

Está más remodelá ahora la terraza, wuashitos, y anda harto paco, PDI y toas las manos. Que no se pongan pernos los giles, nomás, y dejen que la gente se divierta tranquilita.

Seguí tirando patas con unas Bálticas, pa’ pasar la Cecilia, y me encontré con un amigo: El humorista Teta. Este compadrito cuenta chistes, agarra pa’l webeo a los giles y alegra la noche a los que pasean  la raja por la pasarela de Cartagua. Pulenta esa mano.

Igual, poco lujo tiene Cartagena, pero es histórica, loco. La gente es lo más pulento y humilde acá, no tiene corte de grandeza, hermano. Todos los pericotes le ponen weno, no le dan color, too barato, de ocasión y toas esas manoplas.

Mientras me tomaba la chela pensaba, porque depenterre pienso, que no necesitái muchas monedas pa’ pasarlo bien en vacaciones, sino que solamente tener ganas  y la humildá pa’ conocer locos y compartir a lo víbora.

Pa’l flaite, Cartagua es terrible importante, porque nadie te webea y hasta la cromi es más barata, loco, y el servicio no pierde la esencia popular, como el Transantiago, que es malo y levantao de raja. Acá las máquinas le llevan su buena música, sus calcomanías picaronas, el cangrejo luminoso en la palanca de cambios y te cobran el pasaje sentado, mientras el loquito anuncia la parada: “¡Diresto Cartagena, El Tabo, El Quisco y Algarroboooo!”.

¡Grande Cartagena! ¡No pierde la alegría, es otro corte la gente acá, se pasa bien y se respira la wena onda de este pueblo pequeño, wuashitos!

Desde este balneario de mi amor, washos, donde paso mis vacaciones con mis socios, les mando un tremendo abrazo a todos lo lectores del Cuatroletras , hermano. Pronto estaré otra vez ne contacto con ustedes para contarles otra de mis aventuras con vista al mar, cabros. ¡Los vemooooos!

flaiteplaya

Autor del Artículo:

Flaite Chileno

Primer flaite con Twitter, elegante, caballero, nah de longi , amigo de las amigas y wuasho pelao de los amigos. Entero connotao, un profesor de la lengua española y también de la lengua de macha y la almeja salada. Huachipatino de corazón, no les compra a los giles y a veces hace la desconocía...


OPINAR ES GRATIS

  • malditaincecta

    wajjajajjaja qe wenaaaaaa historia me acorde de mis veranos alla !!! tambien carretie y menie la canoa en la Gato Negro !!! xulentos recuerdos!!!!! una vez se perdio el sopaya de mi hermano qe manera de correr por el paseo qe hay entre la playa chica y la grande a buscar al cabro chico qe se qeo tirao mirando las camas elasticas ajjajajajja saco weas !!!!

  • http://www.facebook.com/solouncaballeronocturno Solo Un Caballero Nocturno

    LO MISMO CONTARIA SOBRE MEHUIN,,,CERCA DE SAN JOSE DE LA MARIQUINA (POR LO VALDIVIA)EL COPETE Y EL WEBEO NO CAMBIARA….SOLO ESTAREMOS MAS VIEJOS,

  • http://www.facebook.com/profile.php?id=1654720033 Cristina Alejandra Iturriaga G

    Ay, hermanito, casi me hizo llorar de tan bien que describió a mi Cartagenita de mi amor…Nunca me voy a olvidar de las vacaciones de verano de mi infancia ni de los carretes playeros de invierno de mi adolescencia… Gracias.

  • CheloEnPiedra

    Notable… casi 20 años veraneando en tan distinguido balneario… y las historias son las similares, sus amores de verano en la top music o en la que estaba cruzando la pasarella no me acuerdo el nombre en este momento… su jugo en el tagada donde te dejaban pararte al diome a pegarte su show… una vez andaba pinchando con una minita me se me ocurrio subirme al tagada… baje a puro vomitar y despues llegue todo galan a saludar a mi amor de verano… jajaja siempre como wn no ma… jajajaja

  • laopinante

    Mira que bien describes todo, yo de adolescente era bien coquetona. Me alojaba en la playa grande en un hotel que estaba en la terraza y veía pasar minocos, les decía , oyeee regálame tus lentes.Con los flaites tomaba melón con vino en un pasaje, era amiga de varios chorizos usaba manopla, me creía MALA.Anduve en patines, a lo mejor hasta nos vimos.Estaba enamorada de un chico que movía un trencito y hasta me subí en él, jugaba en el tagadá y en mi foto de perfil estoy en la virgen de los suspiros.Cartagena I love… muchos amores dejé

  • Martin

    Puta que fui feliz en cartagua wn.. arriba de esas liebres y comiendo en la playa… Viejos tiempos. Que serian un horror para mis hijos.

  • http://www.facebook.com/brenda.caceresfuentes Brenda Cáceres Fuentes

    Muy buena nota!! Pasé algunas veces mis veraneos de adolescente..entre el “Gato Negro” y “Troncos Bar Discoteque”, en la noche…Las tardes la llevaba “Costa Azul” Y “PLayas Blancas”
    Las eternas subidas hasta llegar a nuestra cabañita…jejejej..las palmeras y Muchaaaa artesanía!! Lindo!!

  • http://twitter.com/c0llapse_x ???????? ????

    Que hermoso como describiste mi Cartagena, años viviendo allá y volver a Santiago, es otra cosa ese hermoso lugar, toda la buena onda, igual que lata que estuviera cerrado la terraza donde esta la otra plaza, pero igual, toda el corte simpático, me sacaste lágrimas recordando todos los momentos que pasé allá, en Verano y en especial en Invierno, aunque Cartagena se apagué después de que se van sus “visitas” (por así decirlo) sigue siendo hermoso ver el mar, tranquilo… ah! Gracias de verdad, te pasaste ?

  • Kary

    Las vacaciones de mi infancia las pasé en Cartagena, cuando habían carpas y la familia se quedaba de wata al sol casi un mes sin gastar mucho pasándolo filete, sin embargo amigo, discrepo de usted. Fui a mi querida “Cartagua” este verano y lo único que queda de lo que yo viví es la basta y linda vista de su playa. Lo demás sólo se relaciona con droga (dura), perreo y tirás de pasos, gente “atrapada” y miradas muy poco amistosas de la gente. Lo que usted describe no me cae en el concepto de flayte, ya que se ha reformulado el concepto y suena más a Guachaca, esa onda es la que la lleva ahora, la que la llevó en mi infancia y la que se resiste a morir ante las modas de cartón traídas desde el otro lado de nuestra hermosa cordillera y que por ahora son penósamente reinantes y gloriosas en mi lindo Cartagena.

    Saludos! Viva la cumbia, el melón con vino y la chuchá bien puesta!