07.04.2012


Mi primer Viva Chile de la luna de miel


Pasé mi luna de miel en Maui y, sin exagerar, esa isla es lo más hermoso que he visto en mi vida.

Los chilenos (por lo menos los que conozco) tenemos la costumbre de comparar todos los lugares con nuestro querido terruño. Cuando fui a San Francisco la primera frase que dije fue: “Esto es igualito a Valparaíso”; cuando me pegué mi primer viaje a Las Vegas: “La ciudad es más grande, pero el desierto es igual al de Atacama”; cuando vi Maui por primera vez, me quedé sin palabras.

La batalla por la luna de miel había empezado hacía meses. Tom (mi media naranja) quería ir a Hawaii y yo quería pegarme una vuelta por Europa.

Usé todas mis artimañas para convencerlo: Mi mejor retórica, una lista de comentarios en internet y este cuerpo divino que Dios me dio, pero nada, mi hombre estaba decidido a irse a la tierra del Aloha.

O sea, ir a Hawaii no era tortura, no me malentiendan, pero yo soy porfiado y me gusta que las cosas se hagan a mi modo. Sin embargo,  como buen boxeador del ring de cuatro perillas, yo sé cuando tirar la toalla.

El vuelo tomó 15 horas. En cabina económica y acarreando un metro ochenta de humanidad, a la hora yo estaba adormecido de pies a cabeza. Me tomé un par de traguitos para pasar el tiempo, pero el adormecimiento de culo no se me pasaba. Esto de dárselas de regio, pero ser pobre, tiene sus inconvenientes.

Cuando finalmente aterrizamos eran las 10 de la noche, hora hawaiiana. Estábamos muertos y aún nos quedaba una hora y media de viaje hasta el condominio que habíamos arrendado.

En el lugar donde teníamos que alquilar el auto nos esperaba un lugareño con demasiada energía: “Aloha!” nos dijo con una sonrisa de oreja a oreja; “aloha” le contestamos de mala gana.

Yo quería puro agarrar el cacharro y mandarme a cambiar, pero el tipo no paraba de hablar y ofrecernos cosas: Que si queríamos un upgrade a un convertible por sólo 200 dólares más, que si queríamos seguro contra choques, incendios o erupciones volcánicas (no es chiste).

Luego de la quinta pregunta mi marido le dio una mirada asesina y cinco minutos más tarde estábamos camino a una cama.

Como era de noche y la carretera no tenía luces, no se veía nada. Manejar en Maui, hasta ese entonces, era igual que manejar de noche  a nuestra casa en Connecticut. Ni un brillo. Las primeras 16 horas de nuestra luna de miel no iban muy bien que digamos.

Cuando finalmente llegamos al hotel nos tiramos en la cama listos para morir. Yo sé que los dos estábamos pensando lo mismo: Era nuestra primera noche de luna de miel y mandarse un revolcón era casi mandatorio.

La pura idea de gastar cualquier tipo de energía en algo que no fuera dormir me parecía funesta, pero a la vez me sentía culpable. Cómo tan fome, ¿cierto?

Pero hay veces en que el cuerpo le gana a la mente y, aunque tenía las ganas de tirarme a los panqueques, la dura que apenas podía moverme. Tom me miro a los ojos y leyéndome la mente me dijo: “Mañana en la mañana, ¿ok?”. “Ok, mi guacho”, le respondí y le agradecí al universo por haberme casado con un cabro con poderes síquicos.

A la mañana siguiente nos levantamos tempranito y llenos de energía. Yo abrí las cortinas y me maravillé con la vista: La playa por un lado, los volcanes por el otro, el bosque tropical a la distancia; era de película, y con el paraíso de fondo nos pegamos el primer “Viva Chile” de la luna de miel.


Autor del Artículo:

Gay & The City

Ricardo Henríquez es un tocopillano de cuna y alma. A los 23 años se graduó como periodista de la Universidad Católica del Norte y partió derecho a trabajar a La Cuarta. En 2001 emigró a Nueva York en busca de aventuras y nuevas oportunidades y hoy vive en New Haven, donde trabaja como asesor político. En 2011 se casó con su pareja de nueve años, Thomas, con quien adoptaron una linda perrita llamada Penny Lane.


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  • Anto

    Como siempre, me rei mucho… pero esta vez, me parecio inconclusa la historia, algo le falto…
    Me rei mucho con eso de q uno compara todo con Chilito, jajajaja yo conozco algunos lugares fuera de el y sí! tambien comparo jajaja pero hasta el momento no he conocido nada mas lindo :D

  • http://www.facebook.com/nosequeponer.asique.nopondrenada Ignacio Bravo Fuentes

    Y Rio de Janeiro, estimado? Ha andado por alla? si no, se lo recomiendo. Todo lo que hay en las islas del tropico, sumado a una ciudad impresionante… yo me enamore de Rio.