Gay and The City


La idea de pegarme un revolcón en una oficina me subía la temperatura

Xes, en la Calle 24, es mi lugar preferido para el happy hour. A eso de las 6 de la tarde se llena de minos con terno buscando tomarse un copetito… y a mí los caballeros de traje formal siempre[...]


Lo único que quería era rematar la noche con un ¡Viva Chile!

Álex llegó al depto con una sorpresa. “Mira a quién me encontré, niña”, dijo con tono de emoción. Era Lor, con la misma cara de cabro malo de hace años. Intercambiamos sonrisas y los chitecos me comenzaron tiritar con réplicas[...]


El mino era rico como el pan amasado y un amor violento me fulminó

En la vida no todo es risas y aventuras eróticas. Hoy quiero contar una historia de amor, de un amor violento y efímero que el destino quiso que se me repitiera dos veces. Llegué a su cumpleaños sin invitación. Un[...]


Casi me fui a pique como en el Titanic junto a mi DiCaprio

Como he contado antes, cuando se trata de vacaciones soy más quemado que la cresta. Sin embargo, entre penuria y penuria mi media naranja y yo hemos aprendido a pasarlo bien. Este año nos fuimos de vacaciones a Islandia, ya[...]


Pasé la media plancha con mis calzoncillos de abuelo matapasiones

Conocí a Joe en un mall. Yo andaba vitrineando sin un peso en los bolsillos, cuando este hombrecito me preguntó qué me parecía la camisa que se estaba probando. Mis  antenitas de vinil detectaron la posibilidad de una aventura y[...]


Pasamos de la lujuria al odio por salir a comprar una maldita cocina

La Topacio (¡qué antigua!) es una chala vieja comparada conmigo cuando se trata de dramas románticos. Desde chico tuve tendencias histriónicas y con la edad lo melodramático sólo se fue haciendo más intenso. Con los amoríos siempre seré una pera[...]


Parada del Orgullo Gay de Nueva York estuvo a todo cachete

La Parada del Orgullo Gay en Nueva York es siempre una fiesta inolvidable. Este año la celebración fue lo que se dice a todo chacho, ya que se enmarcó en el primer aniversario de la legalización del matrimonio homosexual. Miles[...]


Una excitante noche de sexo anónimo que sigue viva en mi memoria

Tal vez soy parte de una minoría (o terriblemente puto), pero siempre he pensado que hay algo excitante en el sexo anónimo. La idea de tener un encuentro íntimo con un total desconocido, sin lazo alguno, se me hace atractivo[...]


El pastel me pidió que tuviéramos sexo en medio de la fiesta

Una noche en Nueva York es como una piñata: Uno nunca sabe lo que va a caer, pero es seguro que va a ser rico y divertido. Entre aventurero e irresponsable, mis primeras noches en la Gran Manzana me dejé[...]


Cuando se tiene el bichito del mariconeo, es sólo cuestión de tiempo

Yo debo haber sido uno de los peores meseros de la historia. Uno, soy más descoordinado que el gobierno de Piñera; dos, tengo pésima memoria, y tres, soy bien malas pulgas. Mi jefe no me echaba porque me tenía buena[...]