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"Si no tienes sentido del humor, estás a merced de los demás". -William Rotsler- |
Gay and The CityXes, en la Calle 24, es mi lugar preferido para el happy hour. A eso de las 6 de la tarde se llena de minos con terno buscando tomarse un copetito… y a mí los caballeros de traje formal siempre[...]
Álex llegó al depto con una sorpresa. “Mira a quién me encontré, niña”, dijo con tono de emoción. Era Lor, con la misma cara de cabro malo de hace años. Intercambiamos sonrisas y los chitecos me comenzaron tiritar con réplicas[...]
En la vida no todo es risas y aventuras eróticas. Hoy quiero contar una historia de amor, de un amor violento y efímero que el destino quiso que se me repitiera dos veces. Llegué a su cumpleaños sin invitación. Un[...]
Como he contado antes, cuando se trata de vacaciones soy más quemado que la cresta. Sin embargo, entre penuria y penuria mi media naranja y yo hemos aprendido a pasarlo bien. Este año nos fuimos de vacaciones a Islandia, ya[...]
Conocí a Joe en un mall. Yo andaba vitrineando sin un peso en los bolsillos, cuando este hombrecito me preguntó qué me parecía la camisa que se estaba probando. Mis antenitas de vinil detectaron la posibilidad de una aventura y[...]
La Topacio (¡qué antigua!) es una chala vieja comparada conmigo cuando se trata de dramas románticos. Desde chico tuve tendencias histriónicas y con la edad lo melodramático sólo se fue haciendo más intenso. Con los amoríos siempre seré una pera[...]
La Parada del Orgullo Gay en Nueva York es siempre una fiesta inolvidable. Este año la celebración fue lo que se dice a todo chacho, ya que se enmarcó en el primer aniversario de la legalización del matrimonio homosexual. Miles[...]
Tal vez soy parte de una minoría (o terriblemente puto), pero siempre he pensado que hay algo excitante en el sexo anónimo. La idea de tener un encuentro íntimo con un total desconocido, sin lazo alguno, se me hace atractivo[...]
Una noche en Nueva York es como una piñata: Uno nunca sabe lo que va a caer, pero es seguro que va a ser rico y divertido. Entre aventurero e irresponsable, mis primeras noches en la Gran Manzana me dejé[...]
Yo debo haber sido uno de los peores meseros de la historia. Uno, soy más descoordinado que el gobierno de Piñera; dos, tengo pésima memoria, y tres, soy bien malas pulgas. Mi jefe no me echaba porque me tenía buena[...]