|
"Si no tienes sentido del humor, estás a merced de los demás". -William Rotsler- |
Carito La ExploradoraRecibí su llamada temprano. Desperté y sonó el teléfono. En un segundo recordé que justamente esa noche había soñado con él. Contesté un poco sorprendida y le pregunté qué ocurría. Fue directo: “Oye, quiero hacerte una pregunta algo personal… ¿Tú[...]
El lunes 17 de septiembre estaba piola en casa de mis viejos, disfrutando de un momento familiar. Suena el celular y veo su nombre. Meses y meses de conversaciones eternas, twitteos locos y whatsapp calentones. Era él. - ¿Cómo estás?[...]
Creo que los hombres casados no son lo mío. El matrimonio lo respeto caleta y si bien no es una opción en mi vida -no le tengo mucha fe al contrato que se firma por las tres leyes: por el[...]
Me gustan los tipos difíciles. Si bien a veces me hacen sufrir, como que se convierten en un reto y más los disfruto cuando los “obtengo”. Y bueno, ¿a quién no le gustan los retos? Reconozco que en más de[...]
Hace poco volvió a salir al tapete el tema de la violencia, a propósito de un altercado entre la famosa Kel Calderón y Pablo Schilling, y no pude evitar recordar ciertos episodios vividos que dejé pasar una y otra vez.[...]
Mientras le sacaba el condón a mi conejito (mi vibrador ultramegatop) y miraba los residuos pudendos que tenía, me entró la curiosidad del porqué, aparte de sensibles e idiotas, las mujeres nos ponemos tan califas cuando andamos indispuestas. Mi prima[...]
Querid@s y estimad@s, a pedido del público, vuelvo nuevamente aquí. Les pido disculpas por mi larga ausencia- Trataré de que no se vuelva a repetir, pero mi cabeza loca ha andado divagando por muchos lugares y cosas que lamentablemente no[...]
En la vida nos suceden siempre cosas diferentes que nos van enseñando y estructurando para saber cómo actuar en situaciones posteriores. Como ya saben, la pérdida de mi virginidad con Gerardo fue casi traumática, porque duró menos que un candy[...]
Mi mochileo al sur fue simplemente una parte inolvidable de mi vida. Era el 2003, llevaba mi primer año de universitaria y me creía bacán. Bueno, aún me creo, jajá. Estando en mi casita, piolita después de un trabajo de[...]
Conocí al Jano una noche de juerga, cuando estaba de “barwoman” ayudando en la barra del local de un amigo. Llegó ebrio, venía de la pega. Me cortejó como pudo con sus palabras enredadas. Según él, yo trabajaba estable en[...]