14.02.2012
Las 10 técnicas para aprender a discutir con tu pareja
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Cuando pasa el enamoramiento, y los amantes comienzan a desplegar su tren de aterrizaje para bajar de las nubes y asumir los duros costos de la vida en pareja, surgen las diferencias, pequeñas o gigantónicas, que llevan directo a ese espinudo proceso llamado discusión.
Seguramente de pendejos recordamos los desagradables momentos en que nuestros padres se agarraban de las mechas y volaban desde descalificaciones hasta los platos del último juego de loza que ni siquiera habían terminado de pagar en la multitienda.
Hasta las parejas mejor avenidas discuten, no porque quieran igualarse al resto, sino porque la discusión en sí es también una oportunidad para profundizar el amor y mejorar la comunicación en la pareja.
Discutir no es sinónimo de pelear, a pesar de que las experiencias traumáticas, que vivimos desde niños y con nuestras propias parejas, hacen los términos equivalentes.
Saber discutir equivale a manejar ciertas técnicas que evitan que las diferencias habituales en las parejas terminen como abismos insalvables que lleven a la ruptura.
En el Día de los Enamorados, les entregamos este decálogo del buen discutidor para que intenten ponerlo en práctica cada vez que vean todo rojo y les den esas ganas irrefrenables de mandar a su amorcito a la punta del cerro.
- Si surge una diferencia que pinta para pelea, recuerda lo mal que te sentiste la última vez que te agarraste del moño con tu pareja. Contén la respiración y cuenta hasta 10 antes de soltar el primer alarido.
- Los gritos, insultos y, por supuesto, los aletazos, están prohibidos en una discusión, así que si el escenario se complica, abandona el “combate”, por más que sientas que tienes la razón. Saber recular es parte del arte de la negociación, porque te brinda la oportunidad de retomar el tema más adelante.
- Propónle a tu pareja que discutan un tema a la vez y que no den por terminado el proceso hasta que lleguen a un acuerdo satisfactorio para ambos.
- No hagas tal de sacar al sol trapitos viejos. El rencor es el peor enemigo de la negociación.
- Si puedes, toma a tu pareja de las manos, háblale suave, mírala a los ojos y no pierdas de vista que es la persona a la que amas. Si no, no estarías invirtiendo tu tiempo ni tus energías en tratar de llegar a un consenso con ella.
- Siempre que discutas, dile a tu pierna peluda “yo siento que” y no “yo pienso que”. Las parejas deben centrar sus debates en los sentimientos, porque el amor no siempre entiende razones.
- No creas que el razonamiento lógico es el único camino para llegar a un acuerdo. El amor es ceder, transar y perdonar.
- Si la discusión se alarga, acuerda una pausa y nunca, pero nunca, te acuestes con tu pareja peleado. Entrega hasta la última gota de tu fuerza en intentar llegar a un acuerdo, porque si hay algo rico, son las reconciliaciones, ¿o no?
- Cuando sientas que tu pareja no entiende tus palabras, sugiere que se escriban. Dense un tiempo y pongan sobre un papel todo lo que sienten que les molesta del otro. Luego, léanse sus cartas cada uno y continúen la discusión.
- Lo que nos diferencia de los animalitos, que se aparean sólo por instinto, es que, cuando nos enamoramos de alguien, decidimos estar junto a esa persona no sólo porque no atrae físicamente, sino porque elegimos libremente trabajar y esforzarnos para hacerla feliz. Por lo mismo, métete en tu cabeza que en las discusiones no debe haber algún ganador, porque no se derrota ni humilla a quien amas: Se discute para que ambos salgan fortalecidos. Cuando logres un buen acuerdo con tu pareja, piensa que ya hay una diferencia menos que los separa de la ansiada felicidad.
Autor del Artículo:
Cuatro Letras
Pajarraco chilensis único en su especie que aún no encuentra una compañera para poder reproducirse. De pico grande y chueco, guatita cervecera y cañuelas flacas, es un atento observador de la realidad nacional desde su arbolito, opina de todo y es el vocero oficial de Cuatroletras.cl.
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